viernes, 4 de septiembre de 2015

La cuarta cuerda

Suspenderme en el silencio milésimas de segundo antes de estrellarme en el vacío.
Ahogo las palabras contra las paredes de mi garganta.
¿Te dice algo todo esto?
Ya, a mi tampoco.
La batalla constante entre mis ruinas mentales.
El eco de lamentos que algún día fueron risas.
Polvo que se pierde en veloces espirales ascendentes con el fin de hacer mortal la caída.
Insisto en que el hielo te puede hacer arder.
¿Viste los movimientos tan precisos que hacían la otra noche las nubes alrededor de la luna?
Ellas si que saben bailar el viento.
Y tú, ¿qué pretendes con todo esto?
Demasiadas vueltas le tienes que dar al reloj de arena para conseguir cualquier cosa.
Giré por tercera vez aquella noche
- ¡57 segundos!
- ¿Y los tres que faltan?
- No lo sé
- Fatal, no estamos como para perder el tiempo.
El hielo arde y se derrite.
El agua ya me llega al cuello.

martes, 7 de abril de 2015

Héroes


Nos pasamos la mayor parte del tiempo poniéndonos excusas.
Reivindico soñar como el primer paso para conseguir todo lo que te propongas.
Reivindico nuestra capacidad de ser lo que queramos ser.
Que la imposibilidad solo nos la ponemos nosotros mismos y conformarse solo es otra manera de morir.

Sé un héroe.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Incoherencia

No puedo dormir.
Cierro los ojos y el mundo me abrasa.
Muérdeme el corazón, 
y arráncamelo.
Destrúyeme, empújame a la inmensidad
y luego
niégalo
todo.

Quiero sentir y poder gritar.
Y no quiero ojos que me juzguen.
Necesito manos que me salven.

Es importante lo de sentirse a salvo, ¿no crees?

Cada pensamiento es como un puñetazo directo a las costillas 
que desgarra cada esquina de mi cuerpo.
Y el calor no existe.
Habita el frío.
Quiere vivir y yo me dejo ocupar.
Al fin y al cabo el frío también abraza.
El miedo también envuelve.
La incertidumbre también congela.

Acurrucarte en la oscuridad es como asumir no saber que va a pasar e intentar sobrevivir.
Sobrevivir.
Como si después de eso quedase algo que salvar.

Ya no me explico cuando escribo.
No consigo explotar cuando me enfrento al papel.
Las palabras se estrellan contra mis labios 
y no sé traducirlas.
No puedo crear porque no me descifro.
Desconozco lo que digo y lo que pienso.

Eres una desconocida.

¿Cuándo dejé de mirarme a los ojos y me perdí?
¿Cuándo decidí que no decidir seria una buena opción?
¿Cuándo creí que no afrontar las cosas era una solución?

jueves, 29 de enero de 2015

Enero

No te voy a hablar de entrañas ni de abismos.

Tampoco de quebraderos de cabeza ni quebrados de costillas al respirar por ti.

Te diré que aunque me duele cada vértice de mi cuerpo cuando veo tu culo salir por la puerta de la habitación, las vistas cuando vuelves a la cama merecen la pena.

Tu cintura recostada me señala el horizonte por las mañanas y yo no puedo evitar dibujar en tu espalda, con la yema de mis dedos, el lugar donde quiero
quemar
minutos
contigo.

A ver quien tiene cojones de negarte un baile de caderas para estrenar el cielo en una fría mañana de Enero.

viernes, 2 de enero de 2015

Efímero


Una mirada que rompe los esquemas.
Un flechazo en la barra de un bar.
Un beso lento consumido en milésimas de segundo.
Una decisión que lleva a la victoria,
o al fracaso.
El mejor solo de guitarra.
La película de nuestras vidas.
Un guiño de ojo culpable de quebrar ilusiones.
La esperanza de sobrevivir a un salto,
un salto al vacío.
Un segundo que aleja un año del siguiente.
Rozarte la vida cuando pasas.
Un destello de luz directo a los ojos.
Un "te quiero" directo al corazón.
El adiós que comienza en tus labios y termina en una lagrima.
Los minutos a tu lado, pero no sin ti.
El momento de reaccionar.
Agarrarte de las caderas y darte la vuelta.

Conocerte.
Decirte adiós.