"Sácame de esta vida que me está matando"
Y así fue como cada noche creábamos nuestro mundo.
Escapábamos de las tinieblas para ser libres.
Y lo fuimos.
Y vimos amanecer en la costa gallega y atardecíamos en
Barna.
El abrigo mañanero en Asturias y las cañas de mediodía en
una bareto madrileño.
Porque queríamos escapar y así lo hicimos.
Aparcabas tu pequeño y acogedor coche en cualquier mirador y
ponías la música bien alta para que nada nos hiciera justicia, te subías al
capó y gritabas tan fuerte que las montañas se acojonaban mientras que los ríos
cambiaban de dirección para no encontrarse contigo.
Que era la chica que decidía en un mar donde todos la buscan
a ella.
Y todas las noches, una habitación se convertía en la copa
de un árbol que trepábamos para ver los rascacielos desde arriba, mientras las
nubes nos rodeaban y una lista con las mejores canciones de nuestra vida hacia
de banda sonora.
Porque estaríamos donde quisiéramos estar, porque tu sabias
hacer esas cosas y yo me limitaba a mirarte, disfrutar y dejarme llevar.
A ser infinita
contigo y tu conmigo.
Deseando que llegase la noche siguiente y me dijeses:
"Sácame de esta vida que me está matando"
No hay comentarios:
Publicar un comentario